Consideraciones sobre un caso de melanoma maligno de vulva

Luis Pacora Castro, Juan Gutiérrez Manay

Resumen


Sres. congresistas, trataré de exponer en esta justa científica, nuestra modesta experiencia de un caso particular de Melanoma Maligno de la Vulva. Se trata de un trabajo sin ningún valor estadístico que comunicamos por su rareza topográfica y orientarnos mejor en su terapéutica indicada. Pocos son los casos enumerados en la literatura mundial como los estudiados por Allen, Miner Roy Waldo, Ulfender, etc. En nuestro medio Valdivia halló un caso en noviembre de 1959 y nosotros en mayo de 1960. La edad frecuente es la menopausia, aunque suele presentarse en la adolescencia como el estudiado en el hospital de Connecticut en 1948. Nuestro caso era una paciente mestiza de 43 años, de constitución pícnica, de conformación y desarrollo normal, que presentaba la triada característica de tumor negro, localizado en genitales externos de un tamaño aproximado de 5 X 5 cms.; prurito intenso y dolor intermitente. En el examen clínico preferencial encontramos ganglios inguinales izquierdos aumentados de volumen, dos de ellos tenían 4 x 3 cms., aproximadamente; duros, móviles, no dolorosos que se deslizaban sobre los planos subyacentes. En la región genital apreciamos una tumoración negra ulcerada en la parte superior del labio mayor izquierdo, que abarcaba desde lo región clitoridiana, hasta el tercio superior del labio mencionado y transversalmente del borde cutáneo del introito vaginal hasta la raíz externo del labio, respetando el meato urinario. Se le practica la vulvectomia radical con vaciamiento ganglionar inguino-crurales y pelvianos bilateral, según técnica de Rupprecht - Bosset, en dos tiempos. Primer tiempo siguiendo a Tausig practicamos la incisión longitudinal en el sentido de los vasos femolares para extirpar las masas célula-ganglionares de la región inguinal y crural hasta el ganglio de Cloquet. Luego según Basset, hacemos apertura del canal inguinal y previa excéresis del contenido linfático ganglionar del ligamento redondo ingresamos al espacio de Bogros y por este camino despegamos el fondo de saco peritoneal, hasta la encrucijada de la bifurcación de la iliaca primitiva de donde disecamos todo el pelotón grasoso ganglionar hasta el anillo crural. A dedo extirpamos los ganglios de lo región obturatriz y con esto concluimos el primer tiempo operatorio. En el segundo tiempo practicamos la vulvectomía total, removiéndose en block desde la raíz de los muslos hasta el introito vaginal, respetando el meato urinario y a un centímetro por encima del orificio externo del ano. El post-operatorio, fue magnífico y luego de 50 días de hospitalización es dada de alta regresando al interior de la República. Pero muy a pesar nuestro la paciente no volvió a los controles que se le sugirió ignorando la suerte corrido en los meses posteriores. Sin embargo, debemos recalcar que el pronóstico a pesar de todo es sombrío dado que los ganglios de la iliaca primitiva estaban tomados.

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DOI: https://doi.org/10.31403/rpgo.v7i716

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