|
|
|
 |
|
 |
|
| INFECCIONES VULVOVAGINALES EN LA ADOLESCENCIA |
|
|


|
Por su localización y estructura anatómica la región vulvovaginal es susceptible de infecciones, las cuales se incrementan cuando hay vida sexual. Debe tenerse presente que la vagina es una región ácida (pH de 3.5 a 4.5), para la higiene vulvovaginal solamente se requiere agua y jabón. No se recomienda la ducha vaginal porque la vagina tiene un mecanismo depurador propio. Hay aumento en la producción de flujo en circunstancias como la ovulación y la excitación sexual. Existen factores que pueden afectar la región como el uso de ropa interior ajustada, de materiales sintéticos; la menstruación, las relaciones sexuales, el uso de terapia antibiótica, la presencia de parásitos, la incontinencia urinaria o fecal, los cambios hormonales como en la pubertad, durante la gestación o en la etapa de la perimenopausia.
Las molestias que hacen pensar en una infección de esta región pueden ser flujo vaginal, prurito y lesiones dérmicas. Las infecciones pueden ser inespecíficas o específicas. En las inespecíficas hay sobrecrecimiento de la flora endógena ( cutanea, entérica, vaginal ) que rompe el equilibrio de la flora local. Las específicas son más agudas y sintomáticas, los microorganismos pueden ser entéricos, respiratorios o bacterias de infecciones de transmisión sexual. Por lo tanto, los agentes infecciosos pueden ser fitoparásitos, zooparásitos o virus. Debemos recordar además que, entre 6 y 12 meses antes de la menarquia, los estrógenos estimulan la producción de moco, favorecen el engrosamiento de la mucosa vaginal y el depósito de glucógeno en las células. Por su parte, los lactobacilos causan citólisis lo cual origina glucosa y ácido láctico, con lo cual se da la acidez vaginal.
Las infecciones vulvovaginales son causa frecuente de consulta ginecológica y los agentes que las originan tienen que ver con entidades como la vaginosis bacteriana, candidiasis y tricomoniasis. Pueden ser de causa no sexual y de causa sexual. Las primeras se dan porque las bacterias del ano pueden causar flogosis de paredes vaginales, porque la flora aerobia y anaerobia incrementan el pH vaginal por encima de 4.5, o porque se presenta excesiva proliferación de hongos de la flora vaginal. En cuanto a las de causa sexual, las llamadas infecciones de transmisión sexual son originadas por la cópula cada vez más precoz, por la tendencia al cambio frecuente de pareja (“choque y fuga”), al no uso de preservativo, o a la presencia de portadores asintomáticos.
La vaginosis bacteriana es causada por microorganismos que pueden integrar la flora normal, cuyo crecimiento está inhibido por la acidez vaginal. Hay factores de riesgo como la dependencia hormonal, uso de un DIU, cunnilingus, cambio de pareja.
Hay factores que intervienen en la manifestación del cuadro, como los estrógenos que favorecen la adherencia bacteriana, cambios en la acidez vaginal por presencia de semen o reducción de lactobacilos, y factores inmunológicos. La mujer afectada se queja de flujo homogeneo, grisaceo, menstruación fétida, prurito, ardor y dispareunia. Hay un olor a “pescado podrido”.
El clínico puede hacer su diagnóstico en base a examen , con el apoyo de cintas para determinar el pH , el uso de microscopio y, la prueba de aminas con KOH. Puede originar complicaciones obstétricas y ginecológicas. El tratamiento implica terapia local o sistémica, utilizando metronidazol o clindamicina.
La candidiasis se presenta por alteración del ecosistema vaginal, uso de antibióticos, embarazo, obesidad, inmunosupresión. En el 85 a 90% de los casos, la cándida albicans es el responsable; es oportunista y reside en intestino y vagina. Al realizar el examen clínico se encuentra vulvitis, grietas, colpitis con la secreción que simula al “queso fresco”. El varón se suele quejar de disuria y prurito. Las infecciones no complicadas responden a terapias breves, locales o sistémicas con imidazoles, mientras que las complicadas requieren manejo por 2 semanas.
En la tricomoniasis la queja es de secreción amarillo-verdosa, con prurito y dispareunia. Al efectuar el examen se objetiva la vagina “fresa”. El varón se suele quejar de disuria. Para el tratamiento se dispone de drogas como metronidazol, nimorazol, ornidazol. Secnidazol y tinidazol.
En cuanto a infecciones virales, puede haber lesiones ulcerativas o verrucosas, causadas por herpes o papiloma , siendo el tratamiento con aciclovir, famciclovir o valaciclovir.
Autor:
Eduardo Cáceres Chú
Miembro titular de SPOG
Miembro fundador de la Sociedad Peruana del Climaterio
Miembro de la Academia Peruana de Cirugía.
Miembro de FLASOG
Miembro de FIGO.
|
Ir a lista de artículos
|
|
|
|
 |
|
 |
|