| Cáncer de cérvix y papiloma virus humano (PVH) |
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El cáncer de cuello uterino es la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres en el Perú, y la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres en Lima después del cáncer de mama.
Se calcula que 250,000 mujeres mueren cada año en todo el mundo por este cáncer, y el 80% de estas muertes ocurren en países en vías de desarrollo.
Durante años se trató de establecer la causa del cáncer de cuello uterino existiendo indicios según los cuales las relaciones sexuales intervienen en su origen. Es así que entre los factores de riesgo se mencionan el inicio de las relaciones sexuales a edad temprana (menor de 20 años), una mujer con varias parejas, o la pareja de una mujer que a su vez tiene varias parejas sexuales, primer embarazo a edad temprana y elevado número de embarazos. Por otro lado la probabilidad de cáncer de cuello en mujeres que no han tenido relaciones sexuales es casi nula.
En el año 1941 se introdujo el examen de Papanicolau para estudiar las células del cuello uterino, ello permite detectar la presencia de alteraciones celulares que preceden la aparición de cáncer invasor por lo menos de 8 a 10 años, y por lo tanto, si se realiza periódicamente, disminuirá las complicaciones asociadas al cáncer, como se ha demostrado en países desarrollados.
Después de muchos años y diferentes hipótesis se estableció que el virus responsable de las alteraciones celulares que preceden el cáncer de cuello uterino es el Papiloma Virus Humano (PVH). Actualmente se conoce que de los más de 100 tipos de PVH, los de alto riesgo para el cáncer son sólo 15, y en América Latina más del 70% de los casos de cáncer de cuello se deben a los tipos 16 y 18.
Algunos datos a destacar en relación al PVH son:
- El examen de papanicolau sugiere, no confirma una infección por PVH
- El examen de Papanicolau no permite establecer si los cambios celulares se deben a un PVH de alto riesgo para cáncer cervical, o a un PVH no relacionado al cáncer.
- La mayoría de mujeres y hombres sexualmente activos (70% a 80%) tendrá por lo menos un episodio de PVH a lo largo de su vida.
- La mayoría de las mujeres que adquieren el PVH, lo eliminarán en forma espontánea en un lapso de 2 años aproximadamente.
- La persistencia del PVH de alto riesgo dará origen a cambios celulares que al comprometer un mayor número de células se convierte en una Lesión Pre Cancerosa denominada Displasia Moderada a Severa.
- La probabilidad de regresión espontánea en la Displasia Severa es muy poca si no se recibe algún tipo de tratamiento.
Por lo mencionado líneas arriba debe tomarse en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Toda mujer que ha comenzado su vida sexual debe, dentro de los primeros tres años de inicio de las relaciones sexuales, hacerse su primer examen de Papanicolau para despistaje de cáncer de cuello uterino, y a partir de ese momento hacerlo anualmente.
- Existen actualmente dos vacunas que evitan la infección de los PVH oncogénicos 16 y 18 (y posiblemente ayude también contra otros 2 de los 15 virus de alto riesgo) en aquellas mujeres que aún no han adquirido contacto con ellos.
- La vacunación contra el PVH no exime de los controles anuales de despistaje con Papanicolau.
- En pacientes con resultado de Papanicolau anormal se debe realizar un seguimiento, el cual puede hacerse de diferentes maneras, ya sea repitiendo el Papanicolau, haciendo un examen de detección de PVH de alto riesgo con técnicas especiales o mediante un examen de Colposcopía (se examina el cuello uterino con lente de aumento).
- El examen de Papanicolau anormal debería ser confirmado por una biopsia (guiada por Colposcopía) antes de recibir tratamiento.
- La confirmación de una lesión pre-invasora (Displasia) permite el tratamiento mediante técnicas como la Criocauterización con Nitrógeno líquido, la extirpación quirúrgica de parte del cuello uterino donde se origina la lesión (Conización electroquirúrgica o con bisturí), y en algunos casos la extirpación del útero incluyendo el cuello uterino.
En conclusión las mujeres que reciben un seguimiento periódico mediante alguna de las técnicas de despistaje de cáncer de cuello uterino tendrán muy poca probabilidad de tener una complicación, o morir a causa de esta enfermedad.
Dr. Pedro Saona Ugarte
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Profesor Principal de Obstetricia y Ginecología
Universidad Peruana Cayetano Heredia.
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