| Anticoncepción en la Perimenopausia |
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La Organización Mundial de la Salud define la Perimenopausia, como el período que precede a la menopausia. En esta etapa comienzan síntomas clínicos que suelen terminar un año después de la última menstruación. Estos síntomas se presentan por que los ciclos menstruales normales sufren un cambio convirtiéndose en ciclos no ovulatorios lo que produce inicialmente un aumento de una hormona llamado estrógeno, hasta que termina completamente la función ovárica, momento en el cual desaparece su producción hormonal. Estos cambios se traducen en trastornos menstruales, disminución de la fertilidad y aparición de síntomas climatéricos como bochornos entre otros.
A pesar de la disminución en la fertilidad los embarazos pueden ocurrir, usualmente en forma inesperada, exponiendo a las parejas a situaciones que pueden conllevar a decisiones de riesgo grave para la salud. Por otro lado la mujer en la perimenopausia está expuesta a enfermedades como hipertensión arterial, diabetes o cáncer entre otros problemas médicos. El porcentaje de casos de muerte asociada al embarazo aumenta 60% en las mujeres entre los 40 y 44 años cuando se compara con mujeres menores de 39 años y hasta 400% si el embrazo ocurre después de los 45 años. Por lo antes mencionado es importante hablar de planificación familiar en la perimenopausia.
Desde el punto de vista de los bebes, su desarrollo se afecta por la alteración que ocurre en los óvulos de la madre, con una mayor frecuencia de abortos, alteraciones cromosómicas, enfermedades y muertes de los bebes antes y después de nacer.
Las mujeres entre los 45 y 50 años pueden ovular si su regla ocurre mensualmente, sin embargo la posibilidad de conseguir un embarazo disminuye de 30% a los 35 años, a 10% a los 40 y 3% a los 45 años. El cambio en el patrón menstrual sugiere ciclos no ovulatorios, a pesar de ello se recomienda que la anticoncepción se prolongue hasta la menopausia.
Para elegir el método de planificación familiar se debe conocer a través del examen médico si existen enfermedades que contraindiquen algún tipo de método anticonceptivo, la frecuencia de relaciones sexuales y las experiencias con uso de métodos anticonceptivos.
Los métodos de planificación familiar pueden ser definitivos o reversibles.
Los métodos definitivos (ligadura de trompas en la mujer y Vasectomía en el varón) deben ser considerados no reversibles. Se menciona que tienen una tasa de falla de 0.5% para la ligadura de trompas y 0.15% para la vasectomía. No se ha demostrado que produzcan disminución del deseo o potencia sexual o compromiso de la función del ovario o testículos.
Los métodos reversibles son: Abstinencia periódica, Barrera (condón) – espermicidas (óvulos, jaleas, cremas), Dispositivos Intra Uterinos (DIU) y Hormonales.
La Abstinencia periódica se basa en conocer el momento de la ovulación. Durante la perimenopausia esto se dificulta por la irregularidad menstrual. La falla de uso es 25%.
Los métodos de Barrera y Espermicidas pueden ser más eficaces cuando las relaciones sexuales son poco frecuente. La falla del preservativo es 15% y de los espermicidas 29%. No tienen efecto dañino sobre el organismo y su uso es solo durante el coito. En algunos varones los preservativos puede producir dificultades en los casos de disfunción eréctil y los espermicidas reacciones alérgicas en la pareja.
Los DIU tienen como principal mecanismo de acción el impedir la fecundación. Su ventaja radica en que pueden ser usados sin necesidad de cambio hasta por 10 años según los últimos reportes. La falla del método es muy baja 0.8%. En algunos casos puede haber sangrado menstrual irregular o abundante. No se recomienda su uso si hay diagnóstico de cáncer de cervix o endometrio, cuando hay alguna alteración en la cavidad uterina ó infecciones de transmisión sexual.
Los anticonceptivos hormonales pueden contener uno o dos tipos de hormonas.
Los anticonceptivos con progestágenos solos pueden ser usados por vía oral, inyectable, implantes subdérmicos o como Dispositivo Intra Uterino. Este método actúa impidiendo el paso de los espermatozoides por el moco espeso del cuello uterino y secundariamente evita la ovulación. Produce en algunos casos sangrado vaginal irregular ó falta de regla.
Los anticonceptivos hormonales pueden contener uno o dos tipos de hormonas.
Los anticonceptivos con progestágenos solos pueden ser usados por vía oral, inyectable, implantes subdérmicos o como Dispositivo Intra Uterino. Este método actúa impidiendo el paso de los espermatozoides por el moco espeso del cuello uterino y secundariamente evita la ovulación. Produce en algunos casos sangrado vaginal irregular ó falta de regla. La falla depende de la forma de administración del método.
Los anticonceptivos con estrógenos y progestágenos tienen diferentes presentaciones:
inyectables, parche dérmico, anillo vaginal y píldoras. Todas las presentaciones actúan principalmente evitando la ovulación.
Los inyectables presentan una falla muy baja 0.5%. Los Parches y el Anillo Vaginal son relativamente nuevos, se menciona en algunos casos irregularidades con la regla y un posible incremento en el peso.
Las píldoras son una buena alternativa en la perimenoapusia, se debe elegir entre aquellos que tengan baja dosis de hormonas y que tengan pocos efectos colaterales. Se requiere ser constante en su uso. Cuando se necesite usar alguna medicación debe asegurarse que no altere su efectividad. La tasa de falla teórica es muy baja 0.1% pero la falla de uso puede ser de 5%. Se menciona que además de prevenir un embarazo no deseado disminuye la frecuencia de cáncer de ovario, endometrio y colon, disminuye los casos de enfermedad benigna de la mama, quistes funcionales de ovario, inflamaciones de la trompa, artritis reumatoide, síntomas de endometriosis y anemia, además incrementa la masa ósea disminuyendo el riesgo de osteoporosis. Durante su uso las menstruaciones son regulares y de menor volumen sanguíneo.
Existen varios tipos de píldoras, se diferencian en la dosis del estrógeno y el tipo de progestágeno en su composición, lo cual repercute en sus efectos clínicos.
Todos los métodos hormonales combinados requieren evaluación especial cuando la mujer padece alguna enfermedad o condición médica asociada.
Se recomienda el uso del método anticonceptivo en mujeres de menos de 50 años hasta un año después de la última regla y por 6 meses en las mayores de 50 años. En el caso de los métodos hormonales se sugiere suspender su uso por un ciclo, usar un método de barrera ese mes y medir las hormonas en sangre, se puede suspender el anticonceptivo cuando los resultados sugieren que el ovario ya dejo de funcionar completamente.
Esta pequeña revisión ha tenido la intención de enfatizar la importancia de la planificación familiar durante la perimenopausia y contribuir para que las parejas puedan elegir el método anticonceptivo más adecuado con el objeto de evitar embarazos que puedan alterar la salud de la mujer.
Dr. Pedro Saona Ugarte
Jefe del Dpto. Obstetricia y Ginecología Hospital Nacional Cayetano Heredia
Profesor Principal Departamento Obstetricia y Ginecologia Universidad Peruana Cayetano Heredia.
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